Historia del Cooperativismo

En 1923 el Comité Ejecutivo de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) recomendó conmemorar un día internacional de las cooperativas. El 16 de diciembre de 1992 la Asamblea General de la ONU (Naciones Unidas), a través de la resolución 47/90, proclamó la necesidad de realizar un “Día Internacional de las Cooperativas” a partir de julio de 1995, en conmemoración al centenario de la creación de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) (grupo que reúne organizaciones cooperativas de 100 países que cuentan con un total de 700 millones de miembros).

La ACI fue fundada en Londres en 1895. El 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de la ONU, por medio de la resolución 49/155, invitó a los gobiernos, organizaciones internacionales, organismos especializados y organizaciones cooperativas nacionales e internacionales a observar anualmente el “Día Internacional de las Cooperativas”, reconociendo que las cooperativas estaban pasando a ser un factor indispensable del desarrollo económico y social. Una de las maneras en que la ONU mostró este reconocimiento fue al declarar, en 1995, que el “Día Internacional de las Cooperativas” debía ser celebrado cada año por los gobiernos en colaboración con sus movimientos cooperativos nacionales. En 1996, al celebrar la comunidad internacional el “Año para la Erradicación de la Pobreza”, la ONU, una vez más, atrajo la atención de los gobiernos en cuanto a la considerable contribución de las cooperativas en la reducción de la pobreza y en la necesidad de asociar el movimiento a esta tarea.

Fechas importantes

En 1876, surgen organizaciones con alineamientos de cooperación como “La Sociedad de Ladinos y el Fondo Indígena”, en Márcala, La Paz.

En 1930, surge la sociedad llamada “El Obrero” en la Ciudad de Santa Rosa de Copan.

En la Constitución de la República del año 1924 se mencionaba la promoción de cooperativas para ventas de mercaderías a plazo.

En 1940, en el Código de Comercio se incluye un capítulo destinado a la regulación de las sociedades cooperativistas.

En 1949, el nuevo Código del Comercio tiene una mejor definición de las cooperativas.

En 1950, el nuevo estado comienza a impulsar el surgimiento del movimiento cooperativo.

En 1951, la Facultad de Ciencias Económicas de la UNAH, incluye la clase de cooperativismo.

En 1952, se organizó la Sección de Cooperativas en el Banco Nacional de Fomento, actualmente BANADESA.

En 1954, el Congreso Nacional aprobó la ley de Asociaciones Cooperativas de Honduras, con lo cual nace el propio marco legal para el Movimiento Cooperativo Hondureño.
En 1965, con el apoyo de la iglesia católica y los voluntarios del Cuerpo de Paz, se organizan Cooperativas especialmente de servicios de ahorro y crédito y de vivienda.
En 1987, se aprueba la ley de Cooperativas de Honduras y su Reglamento.

El símbolo del cooperativismo

El emblema cooperativo es un signo muy difundido a nivel mundial pero no tiene carácter universal. Se empezó a utilizar en 1922. Muestra la identificación positiva de los cooperativistas y su sentido de propósito y trabajo común.
El árbol del pino es un antiguo símbolo de vida, de inmortalidad y de fecundidad. Representa la perennidad, la perseverancia y la solidaridad, tres de los grandes pilares sobre los cuales se asienta el movimiento cooperativo.
El pino, en su afán constante de ascender a los cielos, es idéntico al ideal de perseverancia cooperativista de escalar las alturas de una idea.

Los dos pinos unidos simbolizan la hermandad, la unión y la necesidad de un trabajo conjunto.
El círculo tiene la calidad interminable de la eternidad, sin horizonte final. Representa además el mundo que todo lo contiene y todo lo abarca.
El fondo amarillo oro del círculo recrea la idea del sol como fuente de luz y de vida.
El color verde oscuro se asemeja al color de la clorofila, donde nace el principio vital de la naturaleza.

Definición de Cooperativa

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada.

Invocación al movimiento cooperativista Hondureño

Elevemos nuestro espíritu a Dios que es fuente de bondad, y ejemplo de justicia, que encienda en nuestros corazones, la sed de servirle a nuestro prójimo, inspirados en los nobles principios del Cooperativismo que ilumine nuestro entendimiento y guie nuestras decisiones exentas de egoísmo y espíritu de lucro, con el objeto de alcanzar, la resolución de nuestros problemas económicos, y sociales y los de nuestros hermanos a fin de fomentar, conseguir y preservar la paz del mundo…. Así sea